Ah... La televisión. No puedo quejarme, me encanta estar pegado y mirar tonterías. Seguramente por la misma razón que a todos. No nos hagamos. Realmente nos encanta evadirnos del jodido mundo de guerras, de narcos, de secuestros, de políticos de mierda, de farsantes culeros, de la crisis económica.
¿Saben qué es lo más pinche? ¿Lo de verdad imperdonable?
Que unos pendejos con poco seso nos vengan a decir que no nos preocupemos, que siempre hemos aguantado vara, como buenos mexicanos. Pendejos y agachones.
Les propongo, queridos amigos, que cuando, por alguna razón (que no es tan poco probable)veamos a alguno de esos mercachifles infames de la tele, con todo nuestro soberano derecho que nos asiste, simple y llanamente le rayemos su madre.
Si alguien se ofendió por lo procaz de mi lenguaje, pues sorry, pero lenguaje es.
Les recomiendo esta columna. http://www.jornada.unam.mx/2008/11/16/sem-moch.html
No dejen de seguir a este autor. Sus columnas son ácidas. Mordaces. Algo que hace mucha falta, con tanto lambiscón en los medios de comunicación.